Deja de abonar a ciegas. Mide lo que de verdad echas
Controlamos la nutrición real del cultivo midiendo savia, hoja, suelo y solución de riego. Con foco en pH, conductividad eléctrica y ppm, ajustamos la concentración de cada riego en lugar de estimar por kilos por hectárea.
Abonar por kilos no es controlar la nutrición
Aplicar X unidades de fertilizante por hectárea y año dice cuánto se echa, pero no qué llega a la planta, ni cuándo, ni en qué concentración. El resultado es abonar de más (lavado, salinidad, gasto) o de menos (carencias) sin enterarte hasta que es tarde.
Medir, no suponer: cuatro muestreos
Cada muestreo responde a una pregunta distinta. Juntos te dan la foto completa de la nutrición.
Análisis de savia
La nutrición REAL que circula por la planta, ahora mismo. Permite decidir semana a semana y detectar carencias antes de que se vean en la hoja. Es la base del control fino.
Análisis de hoja
El estado nutricional acumulado del cultivo. Referencia de campaña para contrastar con los valores de cada especie y fase.
Análisis de suelo
Las reservas, el pH, la conductividad y la capacidad de intercambio. El punto de partida: qué hay y qué retiene tu suelo.
Solución de riego y agua
Lo que entra de verdad por el gotero: pH, CE y ppm de cada nutriente. Aquí se cierra el círculo del control gota a gota.
pH y conductividad eléctrica: tu semáforo
El pH manda en la disponibilidad
Aunque el nutriente esté, si el pH no acompaña, la planta no lo coge. Medimos y corregimos el pH del agua, de la solución y del suelo para que cada elemento esté disponible.
La CE mide cuánto abono llevas
La conductividad eléctrica es la concentración total de sales: te dice, en tiempo real, cuánto fertilizante lleva el agua. Controlando CE en entrada y drenaje sabes si te estás pasando o quedando corto.
¿Quieres convertir entre CE y ppm y ver rangos orientativos? Usa el conversor CE ↔ ppm.
Piensa en ppm y concentraciones
En vez de "tantos kilos al año", razonamos en partes por millón de cada nutriente en la solución que toca la raíz. Ajustamos la concentración riego a riego y la validamos con la CE. Así cada gota de riego lleva, exactamente, la gota de abono que el cultivo necesita en esa fase.
Tengas riego o no
Con fertirrigación
El control fino al completo: dosificamos por ppm y CE en cada riego, vigilando pH y drenaje. La nutrición se reparte y se corrige de forma continua.
En secano / sin riego
Cuando no hay riego, el abonado va al suelo bien planificado (fondo y coberteras), aprovechando la humedad de las lluvias y apoyándonos en savia y hoja para afinar.
Medir → corregir → medir
No es un análisis suelto: es un seguimiento. Medimos, ajustamos el plan, volvemos a medir y comprobamos que la nutrición va por donde debe en cada fase del cultivo.
Controla la nutrición de tu finca con método
Diagnóstico por muestreo, plan por ppm y CE, y seguimiento de savia. Para regadío y secano.
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